La importancia del medio ambiente
Julio 15, 2008
Algunos tipos de cáncer pueden prevenirse, pero no todos. La mayoría de los tumores de pulmón pueden prevenirse si no se fuma cigarrillos. Y los de piel pueden prevenirse si se evita la excesiva exposición al sol o se emplean pantallas solares. Asimismo, ciertos tipos de tumores producidos por factores ocupacionales o ambientales pueden evitarse eliminando o reduciendo el contacto con los elementos carcinógenos.
Prevenir es evitar que algo ocurra; en cambio, cuando se habla de detección precoz, los médicos se refieren a la posibilidad de enterarse con tiempo de que algo está ocurriendo para poder hacer algo al respecto. Si un cáncer puede ser detectado antes de que avance desde su lugar de origen, es mucho más sencillo realizar un tratamiento con éxito. Por ejemplo, un cáncer de mama detectado precozmente en su estadio local tiene una tasa de sobrevivencia del 91 por ciento. Pero esta tasa baja al 69 por ciento si se detecta una vez que se ha diseminado a los ganglios de la axila.
Por otro lado, los especialistas identificaron algunos casos puntuales en que se ha demostrado que existe un factor hereditario vinculado con la enfermedad. Se observo, en el caso de mujeres que han hecho tratamiento con estrógenos en altas dosis, que sus hijas desarrollaron cáncer de vulva. Es una relación vista frecuentemente y está bien establecida con estudios de gran número de pacientes en los Estados Unidos. Estos tratamientos con altas dosis de estrógenos se realizaban en el pasado; ahora se los dejo de lado.
¿POR QUÉ ME ACUERDO AHORA DE ESTO?
Julio 11, 2008
Las neuronas de la memoria espontánea tienen su conexión con las de los recuerdos más impactantes para nuestro cerebro y los recuerdan cuando les parece. Las neuronas de los recuerdos espontáneos tienen su conexión con las de los hechos recordados, según las conclusiones de un equipo de investigación de la Universidad de Pensilvania. Las grabaciones, tomadas de cerebros de pacientes epilépticos, han demostrado que los recuerdos espontáneos residen en las mismas neuronas que registran la mayoría de los recuerdos más importantes de una persona. Es decir, hay neuronas que sirven tanto de almacén vivo de los recuerdos pasados más intensos como de motor de la producción espontánea de esos mismos hechos. De esta manera, cuando una persona se acuerda de algo de manera repentina y sin explicación es porque ese recuerdo viene de las mismas neuronas que lo han guardado por su relevancia o impacto en el pasado. El experimento, recogido por la publicación Science, podría abrir una nueva vía de investigación para el Alzheimer y otras formas de demencia, según los expertos. Además, ayudaría a explicar cómo algunos recuerdos nos vienen a la memoria de repente y sin explicación lógica. Los investigadores, que recalcan que sólo es un primer estudio, fueron capaces de identificar específicos recuerdos en un segundo o dos antes de que los pacientes tuviesen información de ellos. Para el experimento, los pacientes visionaban series de piezas de cine y televisión de entre cinco y diez segundos de duración, que bien podían ser de series televisivas como Seinfeld o paisajes de la Torre Eiffel. Los investigadores grababan la actividad de unas 100 neuronas por persona. En cada paciente, los científicos identificaron que algunas células pasan a tener mucha actividad durante algunos vídeos determinados mientras que con otros parecían descansar. Por ejemplo, con el dibujo de Homer Simpson. Las mismas células que habían captado con mucha intensidad esta imagen son las mismas que se activaban para recordar de manera espontánea lo visto durante la sesión de imágenes.
ADOLESCENCIA Y SUEÑO.
Julio 3, 2008
Los niños y adolescentes que duermen menos horas de lo necesario, tienen más riesgo de padecer sobrepeso y obesidad.
En un artículo publicado en la revista “Archives of General Psychiatry” se demuestra que los niños y adolescentes que duermen menos horas de lo necesario, tienen más riesgo de padecer sobrepeso y obesidad. Este estudio nos recuerda que las cifras de obesidad en los niños se han triplicado en los últimos 30 años, y con todos los peligros que ello conlleva para la salud de nuestros hijos, tenemos que actuar.
Para llegar a esta conclusión, el Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburg estudió a 335 niños de entre 7 y 17 años durante tres noches consecutivas.
Les sometieron a la polisomnografia, técnica que registra las ondas cerebrales, analizando las diferentes fases del sueño. Demostraron que los niños que dormían una hora menos que el resto duplicaban la probabilidad de padecer sobrepeso, y más si esa hora menos suponía eliminar una hora de la fase de sueño REM (fase de movimientos rápidos de los ojos) ya que en este caso las probabilidades de engordar se triplicaban.
La explicación se encuentra en las alteraciones hormonales que se producen por el cansancio. El cuerpo reacciona a estos cambios disminuyendo la actividad física para gastar menos y ahorrar calorías. Por eso aumenta el apetito y se come más, además de que al dormir menos se tiene más horas para comer.